miércoles, 23 de abril de 2014

el zapatero

Dios tomó forma de un mendigo, entró al pueblo y buscó la casa del zapatero. Tocó en la puerta y cuando el zapatero le abrió, le dijo:

 - Hermano, soy muy pobre.
 - No tengo una sola moneda en la bolsa y éstas son mis únicas sandalias.
 - Están rotas, ¿me los puedes arreglar?

 El zapatero le dijo que estaba cansado de que todos vinieran a pedir y nadie a dar.

 - Pero yo puedo darte lo que tú necesitas
 – dijo el mendigo.

 El zapatero desconfiaba del mendigo y le preguntó:

 - ¿Tú podrías darme el millón de dólares que necesito para ser feliz?
 - Yo puedo darte diez veces más que eso, pero a cambio de algo
 – dijo el mendigo.

 - El zapatero preguntó ¿A cambió de qué?
 - A cambio de tus piernas.
 -¿Para qué quiero diez millones de dólares si no puedo caminar? Respondió el zapatero.
 - Entonces puedo darte cien millones de dólares a cambio de tus brazos.
 - ¿Para qué quiero yo cien millones de dólares si ni siquiera puedo comer solo?
 - Entonces puedo darte mil millones de dólares a cambio de tus ojos.
 - ¿Para qué quiero mil millones de dólares si no voy a poder ver a mi mujer, a mis hijos, a mis amigos?

 - ¡Ah, hermano! Qué fortuna tienes y no te das cuenta. Maestro: la auténtica fortuna que tenemos no está en las cosas materiales, sino en vivir el ahora y en ser consciente de las alegrías que te ofrece el día a día.



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